Santi jugó, en total, 164 encuentros con el Racing marcando 23 goles. Su último partido como racinguista data del 14 de enero de 1934, en el estadio Buenavista de Oviedo.
Las temporadas 1934-35 y 35-36 juega en el Valencia, alistándose en la aviación cuando llega la Guerra Civil. Por este motivo, jugó en el equipo aviador, coincidiendo con los cántabros Aparicio, que fue el padrino de su primera hija, y Germán. Tras acabar la contienda marcha a Cartagena donde juega su última temporada en activo, retirándose en 1940.
Hombre con carácter serio, un enamorado del fútbol, Santi fue entrenador de las secciones inferiores del Atlético de Madrid y del Real Madrid.
En lo personal contrajo matrimonio con Estrella Martínez, santanderina con la que tuvo dos hijas: Estrella y Mariluz. En la actualidad, Santi tiene 5 nietos: Rocío, María del Mar, José Antonio, Nuria e Iñaki y 1 bisnieto: Iñaki.
Hijo de Julia y de Santiago, y hermano de Ángel, que militó en el San Lorenzo de Almagro, equipo más potente en 1950, que sigue siendo el jugador más joven en debutar con la elástica de España en toda la historia de la Selección nacional.
Santi vivía en Madrid desde principios de los 40, pero nunca olvidó Cantabria. Ningún año faltó a su cita veraniega e incluso alguna navideña con Santander, siempre con su querida Estrella que nos dejó en 1990.
Son miles las anécdotas que nos hubiera podido contar Santi, un hombre respetuoso, muy querido por sus compañeros, amigos y aficionados, una excelente persona, en su habitación siempre mantenía el diploma conmemorativo que el Racing entregó en 1974 a los jugadores que habían tenido la fortuna de representar a nuestro club en su primer partido de Liga.