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La semana terminó como empezó, con la grada de Los Campos de Sport en pie, protestando una decisión arbitral. Si ante el Córdoba CF fue un penalti injusto, ante el Espanyol los aficionados reclamaron una pena máxima clara sobre Bolado, en el minuto 91, que no se señaló. Para colmo, los cántabros fallaron otro penalti, por lo que, al final, el encuentro terminó con empate a cero. Un punto más y cuarto partido (tres de Liga -Almería, Osasuna y Espanyol- y uno de Copa) que el Racing se mantiene invicto en su feudo.
Una vez más, el Racing hizo más méritos que su rival, combatió hasta el silbido final, creó diversas ocasiones, que no pudo materializar, y acumuló méritos suficientes como para ganar el partido. Y eso que enfrente estaba un equipo encaramado en plaza de Liga de Campeones y un terreno de juego que no permitía hacer "ninguna floritura", como recordó Miguel Ángel Portugal en la sala de prensa. El técnico valoró de forma positiva el esfuerzo del equipo, el trabajo desarrollado y, sobre todo, la labor defensiva pues no "es nada fácil hacer frente a la sensacional movilidad españolista (Luis García, callejón...), que hoy hemos frenado". Y es que si el fútbol fuese como el boxeo, a los puntos hubiera ganado el Racing, porque afrontó el partido de forma muy competida y trabajada, si bien, no aprovecharon las ocasiones que tuvo el equipo para romper el 0-0.

Salió el Espanyol quizá algo más decidido, mientras los racinguistas aguardaban su oportunidad, organizándose en defensa, trabajando en la zona ancha y buscando las contras por las alas. Asó llegó la primera ocasión, a los seis minutos, con una colada de Cisma, pared con Rosenberg y chut de Cisma obstruido por un rival que acabó en córner. Por parte españolista, un disparo de Callejón, a los diez minutos despejado por Toño y un saque de esquina que resolvió Osvaldo, de chilena, enviando alto, resumen sus aproximaciones al área verdiblanca.
Un penalti marrado
El Racing comenzó a crecer. Balón centrado desde la izquierda que remata Colsa desde fuera del área, deteniendo Kameni, en dos tiempos. Los verdiblancos iban a más. El equipo de Portugal elaboraba más balompié de ataque. La apuesta se hizo por las bandas (seguramente porque eran las zonas en las que se podía tocar, pues por el centro era casi imposible), especialmente por la izquierda. A los 28 minutos una llegada de Francis la remató, sobre la marcha, Rosenberg, pero la bola salió desviada. En el 29 llegó la gran ocasión. El árbitro indicó, sin dudarlo, penalti en el lateral izquierdo del área visitante. Ariel era el encargado de ejecutar el máximo castigo. El argentino golpeó raso y casi al centro, despejando Kameni. La gran oportunidad se desvaneció y, ahora, el peligro era que el equipo notase ese bajón anímico, que, afortunadamente, en ningún momento llegó.

En el comienzo de la segunda parte Portugal mantuvo el esquema pero cambió a Ariel por Iván Bolado, en busca de una mejoría en las jugadas desarrolladas entre líneas. El Racing ganó metros en una cancha cada vez más pesada que exigía, por lo tanto, un creciente esfuerzo. La entrega se tradujo en un tiro cruzado de Cisma a pase de Bolado y otro lanzamiento de Colsa desde el exterior del área. Los racinguistas tuvieron más opciones, lo intentaron más, mientras el Espanyol prefería resistir e intentar controlar.
Mando cántabro
Durante muchos minutos el mando fue racinguista, pero no se acababan de rematar las acciones iniciadas. Bien es cierto que el terreno de juego condicionaba, pues conducir el balón no era nada sencillo sobre la pesada cancha. A pesar de ello hubo una ocasión para cada equipo. Osvaldo remató de cabeza, en boca de gol, un envío desde la derecha. Rosenberg culminó la mejor jugada cántabra del partido con un toque cercano que sacó Kameni.
Hasta el final los cántabro se mostraron constantes, intensos, decididos, pero sin conseguir su objetivo. Así se llegó al último minuto, otra vez el maldito último instante del partido. Balón centrado sobre el área pequeña del Espanyol, Bolado la trata de bajar cuando es agarrado y, al caer al suelo de rodillas, es golpeado en la cabeza por la bota de un defensor perico. ¿Penalti? No. El colegiado mostró tarjeta amarilla a Bolado por protestar y el partido terminó con tablas. Un punto que sirve al Racing para mantenerse en la zona media de la tabla y para seguir con la dinámica positiva del equipo en El Sardinero, en donde ha sumado su cuarto partido consecutivo invicto (tres partidos ganados y un empate).
FICHA TÉCNICA
Racing: Toño; Francis, Torrejón, Henrique, Cisma; Kennedy, Colsa, Diop (Edu Bedia, min.68), Munitis; Rosenberg y Ariel (Bolado, min.46).
RCD Espanyol: Kameni; López, Forlín, Amat, Didac; Márquez, Baena; Luis García, Verdú (Iván Alonso, m.84), Callejón (Alvaro Vázquez, m.77); y Osvaldo (Sergio García, m.89).
Arbitro: Rafael Ramírez Dominguez (Comité Andaluz). Mostró cartulina amarilla a Javi López, Márquez y Verdú por el Espanyol y a Diop, Bolado y Rosenberg por el Racing.
Incidencias: Partido de la undécima jornada de la liga de Primera División, disputado en los Campos de Sport de El Sardinero ante 13.105 aficionados. Cada equipo ejecutó cinco saques de esquina.
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